No es cierto que los nativos digitales nazcan con un ADN digital, lo que sí es verdad es que son más cercanos a la tecnología y también parece que se sienten cómodos utilizándola. Tampoco es cierto que los inmigrantes digitales sean cercanos a la tecnología sólo porque tienen una BlackBerry, un iPhone, un Notebook u otro dispositivo.
La conclusión es que la gran mayoría, ¡somos unos analfabetos digitales!
Para plantear este juicio, tengo algunos datos e interpretaciones que pueden apoyarlo:
1.- La mayoría de las personas desconocen los intereses comerciales, ideológicos y sociales que hay detrás de las herramientas tecnológicas que apoyan nuestro quehacer, tanto en lo laboral como personal.
2.- La mayoría de las personas son simplemente meros espectadores de lo que sucede en la web 2.0, ya que asumen una actitud totalmente pasiva.
Según Jakob Nielsen, un referente de la usabilidad de la Web, sólo el 1% de las personas crea contenidos originales en la red; 90% son consumidores pasivos y 9% es un "altavoz" de contenidos. Entonces podríamos decir que 90% son "bellas durmientes" de la era digital.
De acuerdo a cifras difundidas por Technorati (un motor de búsqueda de Internet para buscar blogs), el 20% de los blogs de la red están inactivos hace más de 3 meses. Por otra parte, la agencia Cocktail Analysis (especialistas en tendencias de consumo, comunicación y nuevas tecnologías) afirmó que si bien el número de usuarios en redes sociales se ha multiplicado en los últimos años, por otra parte se estima que el 45% de las nuevas cuentas no se actualizan.
Según datos de RJMetrics a mediados de 2010, el 40% de las cuentas en Twitter, no emiten mensajes, sólo sigue los comentarios y nada más que el 20% genera contenidos de forma regular. Y a nivel empresa la cosa es aún peor. El estudio "Los blogs corporativos: una opción, no una obligación", preparado por el IESE (algo antiguo, pero las cosas no han cambiado mucho) la media mensual de entradas y comentarios no llega a superar el centenar. Conozco ejemplos en Chile, que después de la liberación de un blog corporativo, nunca se escribió un post.
Finalmente, hay un continuo cuestionamiento a la calidad de los contenidos que los pocos generan y la proliferación de fuentes de información (tanto en tweets, como en posts, comentarios en foros, etc.) no equivale necesariamente a un incremento de la excelencia de la información. Estoy convencido de que las nuevas tecnologías y dispositivos nos permiten crear y desarrollar un nuevo modelo de intercambio cultural de ideas e información a través de las redes sociales, pero los datos evidencian que todavía las personas andamos en pañales y ni que decir de las empresas que no se enteran de la situación.
La aspiración de cada persona que interactúa o tiene intenciones de formar parte de este "mundo social virtual" tiene que aportar valor a través de reflexiones críticas y por qué no de creaciones originales que nutran desde la experiencia que cada uno de nosotros tiene. El 2012 será un año fundamental para dar los primeros pasos en generar nuevas distinciones en las personas, insertar nuevas habilidades y hasta cambiar los malos hábitos por nuevas prácticas del social business.





