
He querido utilizar este título a manera de analogía, donde no sólo me refiero al popular "2.0" para definir un aspecto tecnológico, sino también para definir el nivel de interacción que tenemos las mujeres de hoy con el mundo.
Partiré comentándoles lo que para mi significa la Mujer 2.0, que por supuesto tiene que ver solamente con una mirada que hago respecto de este tema a propósito de lo que me ha tocado vivir.
Para mí en un lenguaje sencillo una Mujer 2.0 es la mujer que está inmersa en el mundo de los negocios, de las tecnologías, del emprendimiento y que además está inmersa en el ser madre, esposa, dueña de casa, consejera, amiga, etc. Como ven, existe una infinitud de roles que cumplir, asociados a una sola persona y con el desafío de desarrollarlos en la misma cantidad de tiempo que tenemos todos los seres humanos, 24 hrs, ni más ni menos.
¿Cómo llegamos nosotras a ser productivas entonces? ¿Realmente logramos serlo? ¿O sacrificamos parte de nuestra calidad de vida para cubrir la lista de roles que enfilan para subir a nuestros hombros? Yo me atrevo a lanzar las preguntas y creo tener las respuestas, pero me gustaría que ustedes también realicen el ejercicio de hacerse estas preguntas y llegar a sus propias conclusiones.
La productividad para este tipo de mujeres que estamos siendo, es un reto no menor, porque creo que gran parte de nuestra calidad de vida se ve afectada por cumplir tareas de diversa índole. Tal vez, sí llegamos a producir lo que tenemos que producir, pero a un costo alto. Y es que es difícil entender lo que a una mujer le pasa con todos estos ropajes, cambiarnos la vestidura varias veces al día puede ser extremadamente agotador; las emociones, filtros mentales y discursos son diferentes, sólo eso ya tiene un grado de desgaste. Pasar de un espacio amoroso por ejemplo a uno gélido, donde hay números, demanda de decisiones y estrategias en tan solo minutos, es una capacidad bastante compleja, aún cuando lo hacemos sin darnos cuenta, después terminamos ¡exhaustas!
Estamos haciendo una presentación para un cliente y a los pocos minutos hablamos con nuestro hijo, escuchando amorosamente que nos cuente lo que hizo y le mandamos un gran beso lleno de amor. ¡Sí que somos multifacéticas!
¿Qué hacer entonces? Y créanme que no es fácil, para mí ha sido navegar de norte a sur en cuestión de segundos. Se me ocurre lo siguiente (por el momento) a fin de poder contribuir con un mejor bienestar:
Primero, como mujeres que somos, permanecer conectadas con nuestro mundo ying, con la sutileza, la intuición, con ser capaz de escucharnos y mirarnos internamente.
Segundo ser sincera con una misma, no hay peor cosa que mentirse, si ya nos escuchamos no pequemos de porfía.
Tercero, no aceptar más actividades de las que una sea capaz de realizar, a veces pensamos que podemos hacerlo todo, pero cuidado ¡revísate y escúchate! Por eso es tan importante el punto dos.
Cuarto, después de decir que “no” o decir que “sí”, es importante estar en paz con la elección que hicimos, eso significa tener un estado de felicidad y tranquilidad respecto a la decisión que tomamos, si no es así, entonces aún no está resuelto y tal vez este puede se un indicador que te permita saber si realmente te escuchaste o no.
Quinto, cumple tu promesa, no hay peor cosa que crear expectativas en los demás y no cumplir, los demás iniciaron un ciclo de tareas o actividades producto de tu respuesta. Así que, a cumplir, ya sea con una misma o con nuestros hijos, nuestro jefe, nuestro esposo, etc.
Finalmente, la idea de ser una mujer 2.0 no significa hacerlo todo, si bien la complejidad que encaramos hoy en día y la rapidez del cambio que venimos experimentando nos exige estar en muchos lugares o roles, pues también nos exige ser impecables en lo que hacemos y se trata de hacer bien lo que realmente "podemos hacer" y no hacer mucho de forma poco impecable. ¡Gran desafío para la infinitud de roles que tenemos!
Para que las exigencias del mundo de hoy no nos jueguen en contra y paguemos por ello un costo elevadísimo, en nuestra salud, nuestro descanso, nuestro disfrute, en resumen en nuestra "calidad de vida", el utilizar mecanismos de alerta para fluir en este escenario, se convierte en algo crítico.




